Verde Invisible en el anfiteatro de la Escuela de Arte. Comodoro Rivadavia. 28/11/2009
Allí donde otros proponen obras yo no pretendo otra cosa que mostrar mi espíritu. La vida es un consumirse en preguntas. No concibo la obra como separada de la vida. No amo la creación separada. No concibo tampoco el espíritu separado de sí mismo. Cada una de mis obras, cada uno de los planes de mí mismo, cada una de las floraciones heladas de mi vida interior echa su baba sobre mí. Me reconozco tanto en una carta escrita para explicar el encogimiento íntimo de mi ser y la castración insensata...