Mefisto y Fausto es uno de los videos que más me gusta del siempre irreverente Ramón Churruca. Fausto es un exquiosquero sumido en una profunda depresión que busca consuelo y amparo en una voz amiga al otro lado de la línea de la esperanza. Como en casi todos sus trabajos Ramón critica el mundo del arte y el ninguneo al que algunos artistas (él) se ven sometidos. Parodia y paranoia viajan a través de payasos guasones, de sinsentidos psicóticos y delirantes combinaciones de texturas que conceden armonía al conjunto final.