Para hacerse una idea de los ingredientes que constituyen nuestra sociedad contemporánea occidental no es necesario moverse de casa. Basta asomarse ...
Para hacerse una idea de los ingredientes que constituyen nuestra sociedad contemporánea occidental no es necesario moverse de casa. Basta asomarse a la ventana para toparse con un inquietante panorama habitado por religiones y superstición, despilfarro consumista, violencia a flor de piel, sustancias modificadoras de la conciencia, trastornos mentales, problemas de convivencia con emigrantes o música bakalao a un volumen atronador.
Less
We keep track of your subscriptions through your Facebook account. No additional registration required.
Nothing will be posted to Facebook without your explicit permission.