me sorprende el estoicismo con que este hombre se toma la tarta. a veces es dificil separar la dignidad personal de la responsabilidad de sobrellevar un cargo politico. si realmente estaba tratando de frenar el desalojo como dicen que hizo, pues enhorabuena. a encajar el golpe que supone hacerse responsable de una institucion involucrada, por activa y por pasiva, en el desalojo. Y ante las quejas por el desplante o su conveniencia estrategica... puf... es un pastel de nata! mas tarde nos dieron con porras... eso duele en la carne, no en el orgullo.
salud, compas. a quejarse a los politicos en http://xmailer.fabricadesombreros.org
