Soy la Dra. Wanda Figueroa Fuentes. Soy profesora en la Facultad de Educación del Programa de Ecología Familiar y Nutrición. Mis trabajos de investigación se enfocan en el concepto de “Resiliencia†Seguramente alguna vez te has preguntado, ¿como algunas personas pueden manejar tantas situaciones difíciles y a su vez encontrar la manera de seguir adelante? El concepto de resiliencia nos ayuda a describir estas cualidades en las personas. Resiliencia es la habilidad que tiene la persona de enfrentar o sobrepasar situaciones difíciles en la vida y a su vez considerar alternativas para seguir adelante. Algunas características que distinguen a las personas resilientes incluyen: las personas que buscan acercamiento social y establecen relaciones con otros, consideran alternativas ante situaciones difíciles, buscan solución a los problemas, establecen lazos de apego que fortalezcan su sentido de seguridad, poseen un temperamento llevadero, tienen una autoestima saludable, y mantienen buen control de sus emociones. Estas características innatas, pero también aprendidas que posee la persona las llamamos factores de protección. Estudios realizados en el área de resiliencia también identifican factores de protección, externos al individuo, los cuales también sirven de apoyo en momentos difíciles. Uno de estos factores es el establecer una relación de confianza y de apoyo con alguna persona mayor en edad o no relacionada a sus familia inmediata. Entre los adultos que fomentan este sentido de confianza, seguridad, y control se encuentran los educadores. Otras personas que han sido identificadas como entes de apoyo o protección para los niños incluyen un hermano o hermana mayor un abuelo o abuela; o algún adulto en la comunidad. Otros factores externos de protección son las redes de apoyo social y de amistad así como las instituciones religiosas, también participar en alguna organización. Por ejemplo cuando los niños participan organización de niños escucha, cuando participan en clubes o equipo de pelota, así como de otros deportes. Podríamos decir que estos factores de protección en la vida de los niños no eliminan los riesgos pero ayudan a minimizar sus efectos en la persona y proveen apoyo en la búsqueda de alternativas. Podemos concluir entonces, que todos los seres humanos tenemos el potencial de ser resilientes. Mas sin embargo, vemos que en algunos de los ambientes que frecuentamos tales como en nuestra comunidad, nuestro lugar de trabajo, y tan cerca como en algunos familiares y amigos, algunas personas parecen sucumbir a las situaciones negativas en la vida. Es preciso entender que cuando las personas enfrentan situaciones difíciles muchas veces el efecto de esa situación en particular tiene repercusiones muy serias, especialmente si la persona no a desarrollado las herramientas necesarias para sobrellevar las mismas. Por tanto decimos que una situación difícil tiene el potencial de multiplicar sus efectos creando así en las personas un sentido de impotencia, de desespero y de fracaso. Definimos estos efectos negativos multiplicativos como factores de riesgo. En otras palabras, una situación de riesgo como podría ser como cuando se pierde el trabajo, un divorcio, o la muerte de alguien significativo, enmarca una cadena de factores negativos. Por ejemplo, estos factores de riesgo podrían estar asociados a una pobre organización y estructura en el hogar, podría estar asociado limitación de recursos materiales básicos en ese hogar, y una imitada presencia de los padres o adultos a cargo de estos niños. Esto a su vez conlleva a que el niño demuestre pobre concentración para atender las tareas académicas, baja autoestima, y sentido de desesperación o abandono. Esta multiplicidad de factores ejercen un efecto de riesgo potencialmente devastador, especialmente si la persona no ha desarrollado mecanismos resilientes. La escuela y los centros de educación preescolar se destacan por ser uno de los ambientes que provee un sentido de orden, protección, pertenencia y comprensión tanto para la niñez como para las familias. Las escuelas tienen la oportunidad de crear ambientes donde la niñez pueda desarrollar los mecanismos adecuados para incrementar sus fortalezas internas. Algunas ideas para apoyar las escuelas y su personal a crear una comunidad de convivencia rica en factores de protección incluyen los siguientes: Primero, iniciar un proceso introspectivo en el cual nos preguntemos ¿Cuál es nuestra visión acerca de los niños que asisten a esta escuela? ¿Cuál es entonces nuestra postura o actitud como educador de la niñez temprana? Nos preguntamos entonces ¿asumimos una postura lineal donde nos enfocamos en nuestra función académica estrictamente o asumimos una postura en la cual consideramos todas las influencias o las influencias múltiples a las que los niños están siendo expuestos dia a dia? Segundo, podemos crear un ambiente escolar el cual ofrezca a la niñez un sentido de seguridad, de pertenencia. Que el niño pueda decir “Yo soy parte de esta escuela y de esta comunidad. Me siento seguro, aceptado y cómodo aquí. Se que me escuchan si tengo algún problema y celebran conmigo mis logros y esfuerzos por superarmeâ€. Eso es muy importante. Tercero, cultivar y comunicar la visión de que todo estudiante tiene el potencial de superarse. Como profesionales, los educadores afirman y creen que pueden influir en lo que sucede dentro y fuera de su salón. Cuarto, tener expectativas altas, proveer apoyo directo, proporcionar oportunidades que enfaticen la participación de todos. Quinto, el maestro o maestros en una escuela o centro se conocen y también conocen la labor que realiza cada colega. Esto quiere decir que se mantiene unas buenas relaciones entre los adultos que trabajan en la escuela y esto es crucial en el desarrollo un ambiente que promueva la resiliencia en los niños y familias. Sexto, el personal de la escuela o centro debe cultivar su potencial de resiliencia. Por tanto, cada persona debe “quererse así mismoâ€, trabajar bien, jugar o tener espacios para distraerse, y crear expectativas personales que sean adecuadas. Algunas ideas para apoyar la niñez y sus familias a desarrollar su capacidad a ser resilientes incluyen: Primero, crear oportunidades para que las familias se conozcan y puedan formar redes de apoyo tanto para los adultos como para los niños, dado a que la escuela es un espacio que propicia la interacción social. Segundo, establecer lazos de afinidad con un adulto competente y estable emocionalmente es esencial para que el niño pueda superar adversidades en la vida. ¿Eres tú ese adulto competente? Tercero, Crear una estructura y rutinas en la escuela así como en el hogar. Cuarto, debemos proveer oportunidad para buscar alternativas a problemas o situaciones reales y del interés del niño. Por tanto debemos fomentar a través de este proceso la toma de decisión. Quinto, servir de recurso para que el niño reconozca sus fortalezas así como las áreas en las que necesita desarrollar. Sexto, promover a que el niño busque ayuda cuando lo necesite. Y por último, ofrecer actividades que propicien el desarrollo de una autoestima positiva Manejo de Conducta con Niños Preescolares por Dra.Germie Corujo MartínezYo soy la Profesora Germie Corujo Martínez, Laboro en la escuela maternal de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras. Trabajo con los niños del grupo de las tardes de la Escuela Maternal. Mi área de preparación es en educación Especial Preescolar y ahora estoy realizando un doctorado en currículo y enseñanza en el área de Español. El tema que vamos a discutir hoy es el manejo de conducta en niños de edad preescolar dentro de un entorno escolar. Algo que nosotros tenemos que pensar antes de hablar directamente del manejo de conducta es precisamente cuánto nosotros conocemos ese niño. Lo primero que debemos hacer es que deberíamos visitar, si es posible, los hogares para conocer las interacciones, las familias, cómo es el ambiente en que está expuesto el niño y eso nos va a dar mucha información que de alguna forma nos va a servir después para cuando el niño vaya a la escuela y lo tengamos dentro del salón de clase. Eso es lo primero, también conocer los gustos, las preferencias del niño, que es lo más que el disfruta, porque eso nos permite después, en cierto momento, poder utilizar esa información para aplicarlo en el salón de clase como algún recurso. Otro aspecto que tenemos que tomar en consideración es la edad que tiene el niño, los materiales que hay accesibles en el salón, el tiempo de actividad y la proporción de adulto por niño, según lo que establecen las asociaciones profesionales que debe de existir dependiendo de la edad preescolar que tenga el niño y cuántos adultos hay en el salón disponibles. Esto es bien importante porque si hay una cantidad muy grande de niños que tienen necesidades particulares y hay pocos adultos eso va a crear que haya problemas en el salón de clases porque hay niños que necesitan una atención y entonces no va a haber el adulto disponible para proveer eso. Así que yo pienso que eso es básico en un punto de partida para saber si la proporción de adulto por niño es adecuada a lo que establecen las asociaciones profesionales. También otro aspecto que debemos de considerar son el balance de las actividades, porque en un entorno preescolar debe haber actividades que sean pasivas, actividades más activas, actividades que sean grupales, que sean individuales, adentro del salón, afuera del salón y ese balance de actividades es importante para que entonces no surjan situaciones que después nos van a redundar en un manejo de conducta porque el niño se pone muy inquieto si no han podido salir al patio y etc. O sea, que es importante que nosotros mantengamos siempre ese balance y que le demos a los niños la cantidad de actividades que el necesita porque si tenemos actividades que todo el día han sido pasivas pues ese niño necesita ejercitarse, necesita salir y necesita hacer otras cosas y entonces nosotros nos estamos buscando que haya un problema de conducta en el salón. Lo estamos buscando por las actividades que se está dando en el salón. Luego de eso, debemos tomar en consideración las diferencias individuales. Cada vez tenemos más niños con necesidades especiales en nuestro salón de clases. Tenemos que saber que si tenemos esa situación los niños necesitan otro tipo de ayuda. Así que entonces, tenemos que conocer sobre la condición, si ha algún niño con una necesidad particular, con qué condición y cómo vamos a manejarlo de forma diferente al resto del grupo. Luego de eso, yo pienso que es importante que nosotros descartemos situaciones familiares o enfermedades. Porque a veces los niños vienen enfermos, se sienten mal, están amotetados y se ponen de mal humor y podríamos tener una situación de una conducta que no es normal en ese niño que se da porque tal vez el niño se siente mal físicamente o tal vez porque hay una situación de la familia que ha creado una inestabilidad en ese niño y la forma que él tiene de manifestarlo es a través de una conducta que llama la atención. Así que antes de que nosotros empecemos a ver cómo hacemos un manejo de conducta, tenemos que descartar todas estas posibilidades de qué es lo que está ocasionando un problema de conducta en el niño. Y, si hacemos cualquier cosa de las que yo he estado mencionando anteriormente, pues ya nosotros sabemos que definitivamente talvez ese problema de conducta del niño se debía a algo particular. Cuado ya hemos descartado todo eso y que pensamos que este nene tiene un problema que no son las actividades, que no es que el tipo de experiencia que estoy proveyendo no es apropiado a la edad, ni es nada de eso sino que ya entonces amerita otro tipo de intervención, entonces nosotros debemos tomar en consideración qué estrategias nosotros podemos utilizar para el manejo de conducta. Cuando empezamos con esa línea de pensamiento debemos de partir del respeto y del concepto respeto. Yo siempre menciono que el respeto hacia la niñez es una línea muy fina. Lo que puede ser respeto para una persona, para otra no lo es y los niños perciben las cosas de forma distinta. Así que yo no le voy a decir qué es respeto para cada niño, pero si le insto a que usted reflexione y que tome en consideración que eso que usted está haciendo para manejar la conducta con el niño sea algo que caiga dentro de los parámetros de lo que es respeto hacia la niñez. Luego de eso vamos a mencionar en particular las reglas, las forma más adecuada de nosotros poder establecer unas reglas en el salón de clases. Esto es involucrando a los niños y dándoles participación a que ellos generen cuáles son las reglas que vamos a tener en el salón de clases como por ejemplo: caminamos en el salón, usamos las palabras, guardamos los materiales, etc. Si tú caminas no puedes correr Si tú usas las palabras no puedes gritar. Las reglas siempre deben de estar establecidas en forma positiva de lo que debe de hacer y no de lo que no debe de hacer. Así que si nosotros establecemos las reglas con el niño y le damos participación y vamos anotando lo que ellos nos dicen, entonces van a tener mayor pertinencia para ese niño. Otra cosa que es importante es la consistencia. Cuando nosotros vamos a poner en función una regla debemos ser consistentes. Si un amigo está corriendo en el salón pues hay que decirle “No. Recuerda que vamos caminando†y le damos una clave verbal. A veces el niño tenga algún problema para seguir esa regla y una forma que nosotros tenemos para ayudarlo es tal vez decirle “Ven, siéntate aquí un ratito dentro del salón en una sillita. Vamos a respirar hondoâ€, porque así cuando uno respira uno se relaja y a la misma vez a el le llegan más oxígeno al cerebro y eso, en mi caso particular, ha resultado ser muy efectivo con los niños. En otras instancias cuando ya es una acción que tiene una repercusión mayor como por ejemplo que un niño agrede a otro, pues nosotros tendemos a decirle que vamos a llevarlo a la sillita a pensar. No debe de quedarse mucho tiempo. Se supone que es un minuto por año de edad. En es proceso de que este sentado pensando el maestro debe de hacerle la pregunta de cómo se sentiría si le agredieran, o si destruyeran su construcción, ¿cómo crees que se siente tu amigo? ¿Qué es lo que tú debes hacer para volver al salón de clases? Es importante que eso sea como un proceso mental en el que tiene que reflexionar sobre el suceso. El adulto lo tiene que ayudar en el proceso así que eso es una estrategia que tenemos de cómo seguir las normas. Otra cosa que nosotros podemos hacer es escoger. Por ejemplo, ofrecerle dos alternativas. Nosotros en la escuela le decimos que no pueden traer juguetes porque ya hay muchos juguetes y eso genera problemas en el salón. Si el niño trae el juguete a escondidas y lo saca le ofrecemos dos opciones “Lo guardas tú ó maestra te ayuda a guardarlo. ¿Qué tú quieres decidir?†Entonces le estamos dando la decisión aunque en las dos alternativas es el adulto que está controlándolas, pero es el niño puede tomar decisiones sobre las cosas. Entonces tratamos de que cada vez pueda tomar decisiones de las cosas que el va a hacer porque los tenemos que ir llevando poco a poco. Mientras más pequeñitos son, nosotros los tenemos que ayudar un poquito más. Pero, eventualmente, a medida que va pasando el tiempo tenemos que ayudarlos a que ellos tomen sus propias decisiones y vean que también hay consecuencias. Por ejemplo, yo le digo a mis niños “Vamos a recoger†y hay un tiempo para cada cosa. Si es tiempo de recoger y no lo hacemos a tiempo, tenemos menos tiempo disponible para ir al patio. Les enseño el reloj y les digo “Mira, les estoy diciendo que vamos a recoger, pero no me quieren hacer caso. Entonces vamos a tener menos tiempo disponible para ir al patio†Si hoy yo no puedo ir al patio con los nenes como una consecuencia de que no recogieron a tiempo, entonces eventualmente cuando uno le dice, por ejemplo, nosotros ponemos música que les ayuda en la transición y le provee una clave auditiva y entonces eso les ayuda a que ellos ya sepan que mañana tengo que recoger más rápido y hacerle caso a la maestra porque sino no vamos a tener tiempo disponible o no vamos a poder ir al patio, que es una consecuencia. Es importante utilizar las palabras adecuadas, nosotros por ejemplo, culturalmente usamos mucho la palabra castigo y castigo es algo que es penalizante y es algo negativo. No debemos usar esa palabra porque incluye algo aversivo. Debemos decir esto es una consecuencia de que no recogimos a tiempo. Otro aspecto que debemos de utilizar como estrategia es el modelaje. Nosotros modelamos con el tono de voz que nosotros utilizamos. Podemos modelar situaciones. Podemos modelar en relación a que el niño sea el que diga las cosas porque nosotros como adultos no podemos estar todo el tiempo interviniendo. Por ejemplo, si surge un conflicto entre dos amigos y uno le cogió un objeto al otro, yo le digo “Dile a tu amigo que tiene que esperar turno que eso tú lo estas utilizando†Entonces el niño se lo dice al otro, porque si yo no le doy esa práctica va a depender siempre del adulto de que adulto sea el que intervenga por él. De esta forma, el niño va practicando cómo decirle al amigo que tiene que esperar turno. Claro, al principio el adulto va a tener que intervenir más, pero eventualmente, a medida que pase el tiempo y el niño esté más maduro, esperamos que sea el propio niño el que le diga que tiene que esperar turno y ahí vamos viendo una situación en que los mismos niños le van recordando las reglas tales como usar las palabras, esperar turno, compartir, etc. Volviendo al tema del modelaje, si yo hablo en un tono de voz adecuado yo puedo decirle al niño “Yo a ti no te grito. Yo te trato de buena forma y maestra espera que tú la trates de la misma formaâ€. Entonces el niño debe pensar sobre ese proceso porque todas esas situaciones nos las encontramos. Además, estamos viviendo en un mundo tan violento que el niño necesita recibir un estímulo de respeto y de que se le hable en un tono de voz bajo o adecuado. Eso no quiere decir que no hay momentos en que nosotros vamos a ser firmes si tenemos que llamar la atención para algo. Lo podemos ser, porque tú puedes usar un tono de voz con firmeza y un poco más alto de lo normal sin tener que gritar. Los niños identifican ese tono de firmeza en tu voz y eso es bien importante también porque el niño aprende a discriminar que hay una situación que amerita que la maestra tenga que subir un poco la voz sin gritar. Otra cosa que hacemos es, por ejemplo, es usar una canción y cambiar el estímulo, porque si los niños están muy alterados podemos hacer una canción que tenga gestos, que tenga señas, que tenga movimiento para que ellos puedan sacar esa energía y volvemos y a sentarnos y retomamos lo que ya estábamos haciendo. Por último, no quería dejar de mencionar una estrategia que es muy buena y es la relajación. Nosotros la utilizamos con música de fondo. Se va llevando a que el niño vaya relajando las distintas partes de su cuerpo y cierre los ojos. Luego vamos haciendo un recorrido mental y nos transportamos a otro lugar como, por ejemplo decirles “Estamos en la playa. Siente la arena. El agua te está mojando ¿Cómo te sientes?†Así los llevamos a que vaya imaginando cosas y luego volvemos de ese recorrido. Eso lo podemos utilizar incluso para también después eso que se imaginó lo pueda usar en forma de pintura o hacer dibujos. Esto es un recurso muy valioso cuando tenemos muchos niños que tienen problemas de hiperactividad y problemas de atención. Obviamente, al principio no es algo que sea fácil conseguir que se puedan aquietar, pero a medida que lo vamos haciendo, el niño va desarrollando esa relajación y esa actividad ayuda a que el niño vaya mejorando en otros aspectos. Es una estrategia, que en mi caso particular es muy beneficiosa y yo la comparto porque pienso que los maestros tenemos que utilizar una variedad de estrategias que, tal vez, se salen dentro de lo común y corriente, pero es que tenemos que buscar otras alternativas. Y, por supuesto, lo más importante de todo esto es que usted sienta la alegría y el privilegio que tiene de tener en sus manos la formación de un ser humano y cómo eso repercute en la vida futura de un niño. Por eso es bien importante para mí compartir esto porque una herida emocional dentro de un niño puede tener una implicación para toda la vida y es importante que nosotros conozcamos las formas más adecuadas de manejar la conducta del niño buscando alternativas y estrategias que sean adecuadas, apropiadas y con respeto para la niñez que atendemos. Gracias. Lectoescritura en edad Preescolar por Dra.Ángeles Molina IturrondoSaludos, les habla Ángeles Molina Iturrondo soy catedrática e el Departamento de Estudios Graduados de la Facultad de Educación y mi área de especialidad Educación Temprana y Lectoescritura Emergente. Voy a compartir con ustedes algunas ideas que me parecen importantes sobre el proceso de apoderarse de la lectura y escritura en los primeros años de la vida. Esto es un proceso por un lado sociocultural y por otro tiene un componente biológico y neurológico que está enraizado en la capacidad que tiene el cerebro para desarrollar el lenguaje en su expresión oral y en su expresión escrita. Pero vamos a hablar un poco de ese componente sociocultural. Desde los primeros meses de vida, es indispensable que los padres se acomoden con su bebé y empiecen a exponerlos a libros de cuento. A cuentos que inicialmente se vana dialogar, se van a mostrar, se va a llamar la atención sobre las ilustraciones y que poco a poco a medida que ese bebé desarrolle un lapso de atención más largo es necesario que empecemos a leer. Deben ser textos sencillos, deben ser temas relacionados con la vida cotidiana de los bebés porque de esa manera capturamos de una manera más contundente la atención de bebé. Hay una relación muy estrecha entre esta actividad de leerles cuentos de manera dialogada a los niños desde bien pequeño con el desarrollo del lenguaje y el desarrollo de las capacidades cognitivas. ¿Por qué? Bueno, ciertamente cuando leemos libros de cuento a estas tempranas edades, estamos exponiendo a los bebés a un lenguaje textual. Es decir, al lenguaje de los libros que ciertamente es mucho más complejo que el leguaje que utilizamos para comunicarnos con ellos. Esta exposición e interacción temprana con este tipo de lenguaje tiene el efecto de favorecer la construcción de conocimiento muy precoz sobre cómo funciona el lenguaje en los libros, pero al mismo tiempo permite que los bebés se familiaricen con los convencionalismos en torno a como manejamos los libros en nuestra sociedad alfabetizada. ¿Cómo los manejamos? Bueno, los sostenemos de cierta manera, abrimos las páginas y las pasamos de derecha a izquierda y esto son convencionalismos que si los pequeños no lo observan y no participan en sesiones de lectura oral en las cuales se modele, van a tener mucha dificultad para entenderlos. Por eso es que en ocasiones algunos niños llegan al primer grado sin haber tenido suficiente experiencia de este tipo y cuando la maestra de primer grado habla y menciona de que estamos en las páginas tal y señala, los niños no tiene idea de donde está señalando la maestra o de qué manera la maestra está pasando la página porque nunca se han expuesto a este tipo de experiencia. Por lo tanto, es indispensable incorporar la activad de lectura oral de cuentos, desde la infancia hasta los años preescolares. Lo que implica que en los centros de cuidado preescolar, en los centros de desarrollo del niño, en las escuelas maternales y en los kindergartens tenemos que convertir la actividad de la lectura oral de cuentos en grupos pequeños de manera dialogada en la que el niño tenga un papel activo en una de esas actividades diarias que son parte de la rutina educativa. De esta manera, vamos a asegurarnos que los niños y las niñas van a exponerse a estos convencionalismos en el manejo del libro y al mismo tiempo se van a familiarizar con el texto que no es otra cosa que el lenguaje más complejo que les va ayudar a convertirse en lectores independientes de una manera más fácil y divertida La Educación Especial en Edad Preescolar por Dr.Rafael OrtizHola. Yo soy Rafael Ortiz. Soy profesor de la Facultad de Educación en el Ãrea de Educación Especial. Mi área de énfasis es Retardación Mental y Educación del Sordo. Actualmente, trabajo como profesos en el área de metodología y enseñanza de la comunicación para niños sordos. He trabajado muchos años como maestro de educación especial particularmente en la niñez temprana y ese es el tema que nos ocupa. Tenemos que trabajar en coordinación con los maestros regulares para poder desarrollar una intervención temprana adecuada en niños con impedimentos. Este concepto de niños con impedimentos a variad a través del tiempo. Hubo una época en que se llamaban niños con necesidades especiales. Nos hemos dado cuenta de que todos los niños tienen necesidades especiales. En ese sentido es importante que como maestros de educación especial o maestros de niños regulares estemos pendientes a esos indicadores en los niños en relación cuales son sus actitudes, cual es su comportamiento y cual es su ejecución. Esas observaciones que vamos a hacer nos van a dar mucha información para poder trabajar con ellos de manera adecuada. Todos los niños son diferentes y existen diferentes condiciones. Dentro de cada condición de impedimentos existen a su vez diferentes niveles de severidad. Dependiendo de ese nivel de severidad va ser el nivel de intervención que nosotros vamos a tener. La educación especial lleva muchísimos años. Si nos preguntamos desde que época la Educación Especial existe, bueno que se tenga conocimiento en el siglo 16 con Jean Itard que fue la primera persona que educó un niño con impedimentos, que se conoció como Víctor, que es el niño salvaje de Aveiron en Francia. A él se le conoce como el padre de la Educación Especial. Desde entonces, a habido muchos cambios en la educación y recientemente, y no sé si llamarlo reciente porque ese tiempo es relativo, pero a partir del 1975 cuando se crea la primera ley contundente dirigida a atender específicamente a los niños con impedimentos, es desde ahí que empieza a crear conciencia de cuán importante es educar a los niños con impedimentos. En ese año, en el 1975, se crea la Ley 94-142 que es una ley Federal. Dos años después en el 1977 se crea una ley estatal conocida como la Ley 21. Esa ley iba dirigida a atender a los niños con impedimentos desde los 3 y 5 años hasta los 21. Luego en el 1986 se crea una nueva ley, una enmienda, a la Ley 94-142 conocida como la Ley 99-457. Esa ley se conoce también como la Ley de Intervención Temprana y Preescolar. Esa ley básicamente para esa época proveía fondos a los estados para que crearan programas para atender a niños con impedimentos. Esa ley fue bien importante porque se empezaron a identificar niños que nacían con impedimentos. Antes las leyes de Educación Especial, comenzaban a los 3 y a los 5 años que era cuando los niños comenzaban a ir a la escuela. Cuando empezaron a identificar que había niños que ya nacían con la condición, y decían no hay que esperar a que tengan 5 años o 3 años para poder intervenir con ellos, pues esta ley va dirigida a eso. A atender a los niños incluso desde antes que naciera con el concepto de alto riesgo, niños que tienen condiciones que por el ambiente en que vivían, por las condiciones que sus padres tenían, era posible o tenían mayor posibilidad de tener una condición que otros niños que no estaban o no se desarrollaban en ese ambiente. Esa ley fue bien importante porque se crearon muchos programas en Puerto Rico. Particularmente, el Programa de Intervención Temprana en todos los hospitales regionales. Ahora se conoce ese programa como Avanzando Juntos y va dirigido a las familias. El enfoque es hacia las familias. Se ha identificado que para el estado y el país, en particular en Puerto Rico, es mucho más costoefectivo atender a los niños de temprana edad, porque ese programa persigue atender a los niños en su fase inicial de manera que cuando vayan a la escuela ya muchos de esos problemas ya muchas de esas de esas dificultades que pudieran presentar ya se hayan superado. Hay condiciones que son tan severas que no van a superarse, pero si van a mejorar. Esa es una distinción bien importante dentro de lo que es un impedimento, lo que es una condición y lo que es una enfermedad. Muchas veces hablamos de los niños como de niños enfermos que tienen la enfermedad de Síndrome Down, que tiene enfermedad del autismo, pero no son enfermedades son condiciones. Las condiciones tiene la particularidad de que mejoran ó empeoran, pero no se curan. Hay niños que mejoran a un nivel que pareciera que no tuvieran la condición, pero la tienen. Diferente a las enfermedades, las enfermedades se curan. Un catarro se cura y se eliminó, puede ser que se repita, pero ya no lo va a tener. Así que las condiciones o impedimentos, que es lo que la Ley 94-142 que fue revisada eventualmente y es conocida actualmente como la Ley IDEIA, que es Individual with Disabilities Education Improvement Act. Esa es la ultima ley que fue aprobada recientemente y que persigue atemperar la Educación Especial con la Ley No Chile Left Behind. Esos son dos elementos bien importantes y un reto que actualmente los maestros de Educación Especial estamos afrontando, de cómo podemos evaluar a los niños con impedimentos en igualdad de condiciones o con los mismos parámetros que los niños sin impedimentos. Actualmente se han trabajado muchas propuestas y muchos programas dirigidos a atender ese tipo de situación. Es importante que los maestros regulares que atienden a niños con impedimentos no los vean como una clase aparte, sino que los vean como niños con necesidades particulares igual que la tiene los niños sin impedimentos de manera que puedan integrarlo a sus clases regulares. Para muchos maestros decirle que van a atender un niño con impedimento dentro de su grupo, se convierte en un problema por desconocimiento, porque piensan que es mucho más trabajo y un poco por temor a las leyes y a las demandas que se suscitan debido a eso. Así que tenemos que atemperar la educación que estamos ofreciendo a nuestros niños regulares a los niños con impedimentos sin necesidad de hacer grandes cambios y grandes modificaciones al currículo. O sea, hacer adaptaciones de manera que los niños regulares y los niños con impedimentos puedan trabajar de manera simultanea. Enseñanza de inglés como segundo idioma por Dra.Cristina GuerraMi nombre es la doctora Cristina Guerra profesora en el departamento de Programas y Enseñanza enseño los cursos de metodología y enseñanza de inglés como segundo idioma, también me he desempeñado como profesora de la Escuela Elemental de la Universidad de Puerto Rico donde también trabajé como maestra de inglés a niños desde kínder a tercer grado. En esta presentación me gustaría compartir con los cuidadores, maestros y hasta padres e algunas características que deben tener los materiales que utilizamos cuando vamos a exponer a los niños preescolares al segundo idioma, al inglés como segundo idioma. Lo primero que debemos aclarar que un concepto fundamentar es que cuando exponemos a los niños a un segundo idioma deben separarse los contextos lingüísticos, es decir que no mezclemos dos idiomas en una misma actividad sino que se separe por ejemplo la lectura de cuentos en inglés o el exponerlos a una canción en inglés, eso no se mezcle con otras e actividades que se estén llevando acabo en otros idiomas, como por ejemplo el español. Los materiales que utilizamos para los niños e preescolares en inglés deben tener varias características como por ejemplo que sean atractivos. Como por ejemplo este material que son unos chocolates verdad de juguetes que son apropiados para edades de niños de dos años en adelante y que sirven para trabajar de una manera divertida que es una de las características que deben tener todos estos materiales una manera divertida para trabajar colores, trabajar formas, verdad, los chocolates de juguetes pues este de este material tiene diferentes formas diferentes colores triángulos, que mas que ellos puedan adquirir ese vocabulario en inglés jugando verdad a través del juego. A través del juego pueden aprender también los números, tiramos este dado este cubo verdad y miramos los números que quedan arriba y vamos aprendiendo los números en inglés. El uso de material este como canciones verdad, grabadas o ya sea que las leamos o las cantemos nosotros es esencial para el desarrollo de las destrezas auditivas y de las destrezas de lecto-escritura nuevamente recalcando que vamos separar los contextos lingüísticos de manera que se sepa que esta es la hora del cuento en inglés o esta es la hora de las canciones en inglés. Podemos también utilizar material. Es bien importante que el material sea concreto y divertido para los estudiantes como el uso de títeres, marionetas, verdad, para contar la historia en este caso la historia de los tres cerditos en inglés y dramatizarla, verdad, utilizando las los títeres. El uso de material con colores llamativos como este libro acerca de los animales de la granja, va a facilitar que ellos aprendan el vocabulario en inglés y se interesen por los temas que estamos presentado. Fíjense que también el texto debe ser como igual que si fuera en su primer idioma en español el texto de los materiales que utilizamos de lectura pues debe ser corto y el vocabulario debe ser simple y apropiado para ese nivel preescolar. Igualmente verdad vamos a enfatizar el uso de la literatura para preescolares que nos va a servir para presentar temas habituales como los números, como en este caso los números, como la familia, la granja y otros temas que son habituales en el ni nivel preescolar y en otros niveles, verdad, pero que en este caso es a apropiado para esos niveles. Igualmente queremos este destacar la importancia del uso de cuentos clásicos que a lo mejor ellos conocen en su vernáculo y que se los podemos presentar a su vez en el segundo idioma. Otro material que me gustaría enseñarles para terminar, es que hay infinidad de materiales educativos que presentan sonidos o presentan otros modelos, verdad, de hablantes del idioma inglés en este caso a través del juego o en este caso a través de un juguete que le presenta verdad una conversación y le da el elemento de emoción verdad porque es un peluche que me está hablando en ese segundo idioma que queremos aprender que es el inglés. Así que vamos a hacer este día especial y vamos a jugar y a cantar y vamos a terminar con esta canción… “Old MacDonald had a farm Ee i ee i o And on his farm he had a___†y ahí el niñito tendría que (canción) presentar la palabra que falta y estaría involucrado en una actividad pertinente, divertida, y atractiva para su nivel.